En defensa del comercio de proximidad

Cada día hay más locales cerrados en nuestras calles. Estamos perdiendo algo más que tiendas, se trata de lugares de encuentro que hacen barrio

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Se nos parte el alma cada vez que vemos un nuevo cartel de cierre. Muchas calles de nuestros barrios que antes eran centros neurálgicos llenos de comercios ahora tienen un triste aspecto con escaparates sucios y rótulos de Se vende o Se alquila.

Nuestro modo de vida se ha transformado, sin duda. Las grandes cadenas de hipermercados tienen amplios horarios de apertura y todo eso. Sin embargo no aportan los beneficios del comercio de proximidad.

¿Y cuáles son? Pues muchos. Para empezar nos permiten no tener que desplazarnos a otros barrios para hacer nuestras compras. Bajas en un momento y vuelves con la fruta, el pan, los tornillos y la cremallera… Además, hay vecinos que no tienen posibilidad de trasladarse para comprar por cuestiones de movilidad. Para ellos es especialmente importante que existan.

Pero hay más. En las tiendas se teje una relación humana y personal entre el dependiente y el cliente. Allí coincides con personas que viven en el entrono y eso fomenta el sentimiento de formar parte de una comunidad. Hace pocas fechas, Pizarrales TV hizo una entrevista a los propietarios de la una de las droguerías con más solera de este barrio y profundizaba en este aspecto.

Tras ese paso la unión vecinal aumenta, del mismo modo que la integración social y las relaciones intergeneracionales. Los niños y las personas mayores son conocidos por más vecinos y eso hace que aumente su seguridad.

Vinculado a este trato cercano, en algunas ciudades los comercios de proximidad han colaborado con las asociaciones de madres y padres y de vecinos en la puesta en marcha de caminos escolares seguros y de radares para detectar a mayores en situación de riesgo.

En esos puntos de encuentro compartes inquietudes sobre el barrio, descubres las novedades que en él se producen.

Y el beneficio económico generado en los comercios de proximidad se queda en la ciudad, lo que repercute en quienes viven en ella.

Por eso en FEVESA consideramos que es necesario mantener vivas las tiendas de nuestros barrios. ¡Si ellas desaparecen, perdemos tanto!

Te invitamos a que compres en tu barrio, en los comercios de siempre. En las pequeñas tiendas. Estarás favoreciendo la economía local; la sostenibilidad ambiental evitando transporte; la cohesión social; la seguridad y los vínculos entre vecinos.